Ya sea para un bachelorette, un cumpleaños o simplemente una escapada, te enamorarás de la provincia de Samaná en la República Dominicana.
¿Dónde queda Samaná y cómo llego?
Esta fue mi primera vez en la Dominicana, lo cual se convirtió en el país #53 al que he visitado. Yo escogí Las Terrenas, Samaná para mi bachelorette porque quería encontrar un lugar auténtico, con naturaleza virgen, buena comida, pocos hoteles y no tan turístico como Punta Cana o La Romana. Aunque había hecho mi research, Las Terrenas, Samaná resultó ser hasta mejor de lo que me lo esperaba.
Samaná es una de las 31 provincias de la República Dominicana y dentro de ella hay tres municipios: Las Terrenas (donde yo me quedé), Santa Bárbara de Samaná y Sánchez. La península de Samaná está ubicada al noreste del país y queda a unas 2-2.5 horas guiando desde el Aeropuerto Las Américas en Santo Domingo. La carretera desde Santo Domingo a Samaná está en condiciones óptimas (mil veces mejor que en PR), pero por la noche no hay iluminación y se vuelve un poco peligroso porque hay muchas personas en motoras, bicicletas o caminando en la oscuridad. Por eso te recomiendo que manejes de día para evitar algún accidente. También recuerda traer pesos para los cinco peajes. En total fueron como ~$20 USD/cada ida en peajes.
¿Hay que rentar carro?
Para mi bachelorette, como éramos 9 personas, rentamos una van por rentalcars.com y la recogimos en el aeropuerto de Santo Domingo. De igual forma, para llegar a Samaná, vas a necesitar un carro porque cuesta muchísimo un taxi de la capital a la provincia y cuando llegas a Samaná, necesitas moverte mucho entre restaurantes, supermercados, bancos, etc. Todo es relativamente cerca en Las Terrenas, pero no es walking distance.
¿Dónde nos quedamos?
Mi gente, si pueden, les recomiendo un millón de veces que se queden en el Airbnb que nosotras nos quedamos: Casa Luna en Los Nómadas.
Empiezo con que las fotos de la casa se ven brutales, pero no le hacen justicia a lo hermosa y enorme que es esta mansión. La casa tiene 6 cuartos, 8 camas, 6.5 baños, excelente wi-fi, piscina, jacuzzi, BBQ, mesa de billar, mesa de ping pong, dardos, cuarto de masaje, sauna y muchísimo más. También queda a solo un bloque de la Playa El Cosón, una playa hermosa, tranquila y con muchísimas palmeras. La casa incluye los servicios de concierge y limpieza de Yulisa y Josefina, quienes se encargaron de que no nos faltara nada y de que la estuviéramos pasándola genial. Josefina también puede coordinar para que el Chef Rodolfo (IG: @RodolfoReyesAnderson) haga compra y les cocine en la casa y para que María y Evelin (IG: @evelin0118) les den los mejores masajes del mundo en la casa. Salió mucho más costo efectivo contratar a Rodolfo para nuestra cena que salir o cocinar nosotras, además de que la comida estuvo RIQUÍSIMA. El mejor mangú que me he comido en mi vida fue el de Rodolfo.
¿Qué hay para hacer en Samaná?
Si lo que buscas es vivir en primera persona la bella y abrupta naturaleza dominicana, Samaná es tu destino ideal, ya que en ella podrás encontrar lugares tan increíbles como el parque nacional los Haitises o el Santuario de Mamíferos Marinos. También la provincia está repleta de playas vírgenes con agua cristalina y arena fina como Playa El Cosón, Playa El Limón, Playa Alemán, cascadas como la Cascada El Limón y mucho más. Nosotras queríamos visitar Playa Frontón, pero por razones de tiempo no pudimos. Sin embargo, si puedes, tengo entendido que para llegar a Frontón, tienes que conseguir un barco en Las Galeras que te lleve.
Nosotras también hicimos un tour privado de 2hrs con Rancho Playa en donde recorrimos el monte y la playa en caballos. Fue una experiencia hermosa y el personal de Rancho Playa no nos pudieron haber tratado mejor. Nicole, la dueña de Rancho Playa, fue muy buena comunicándose conmigo antes de llegar a la República y los precios fueron muy razonables para la calidad y la experiencia. Si te gusta montar caballos y pasear por lugares naturalmente hermosos, te recomiendo este tour.
El resto del fin de semana lo pasamos disfrutando de Casa Luna y la playa que quedaba cerca de la playa. Fueron tres días mágicos en donde reinó la paz, buenas vibras y energías positivas. ¡Definitivamente voy a volver!








